miércoles, abril 9


Dos ratones miraban un pedazo de queso desde su cueva. Pedro y Juan eran sus nombres.

Juan: "ese gato que vemos de espaldas, estará vivo o muerto?".
Pedro: "seguramente vivo, por que no se qué haría un gato muerto en el piso de la cocina"
Juan: "para mí está muerto"

Y después de sentenciar al gato, Juan se arrimó al suculento pedazo de queso. Llegó a cortar un pedazo y ponérselo en la boca cuando el gato se dio vuelta y se lo tragó de un sólo movimiento. Pedro miró toda la escena desde su cueva y, aterrado, no salió de ella hasta que se murió de hambre.

Moraleja? es mejor morir con queso en la boca que morir de hambre en una cueva.

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